Gestión de Color en una MicroPyme del sector gráfico

A los largo de mis quince años en el mundo laboral de las artes gráficas, he pasado por seis empresas. Coincidió también que en tres de ellas se instalaron controles de calidad basados en normas ISO. Tres microPYMES y tres PYMES, una de ellas con más de 100 trabajadores. En la totalidad de las que se mantuvieron al margen de una gestión de color moderna, y podría ser extensible al gremio, apenas varió la formación del operario de la prensa offset. Se supone que conoce su máquina y punto. La nivelas, reemplazas cauchos y poco más. Al principio se entregaban las pruebas en Cromalín, hoy muy poco usado, y, bueno, se aproximaba bastante al producto impreso. Se confiaba en la pericia del impresor. Poco a poco, según las artes gráficas iba sufriendo el declive actual de costes y la "democratización" del diseño, llegaron las pruebas de impresora de chorro de tinta que eran muy vistosas, pero poco o nada se aproximaban al impreso offset. Y tenías que empezar a explicarle al cliente/diseñador que venía a dar el visto bueno que era imposible igualar la prueba. Finalmente tocando la tinta aquí y allá y gastando miles de maculaturas y horas, se llegaba a acercar; con lo cual una máquina de 700.000 € estaba obligada a reproducir impresos iguales que una impresora de 120 €. ESO ES EL PASADO Y UNA PÉRDIDA DE TIEMPO Y DINERO.
Parece que el impresor era bueno o malo según llegaba a unos originales imposibles, impresos por cuatro euros. Eso eran las viejas artes gráficas. Ahora hay que inaugurar la etapa de la Industria Gráfica. En diez años todo ha cambiado de forma sustancial. Se han generado normas ISO para la gestión de color, perfiles ICC, y pruebas PROOF o SWOP,(Specifications Web Offset Publications). En realidad da igual el nombre, lo que vale es que te traigan una prueba en condiciones; con la barra de control y el color respaldado por una gestión de color eficaz y unos perfiles ICC váidos. Ahorrar reduciendo la prueba a un pedazo de la imagen a imprimir, alguna foto principal, etc no es el mejor atajo.
Y ahora entramos en la forma de alcanzar eso. Una prueba válida Proof, un visto bueno sobre esa prueba y una tirada controlada mediante densitómetro automático, sin más pérdida de tiempo y sin sorpresas. Pero todo tiene un coste y hay que valorar los pasos intermedios para alcanzar esto. Intentar introducir un sistema de gestión de color en una empresa puede suponer un desembolso de mucho dinero. Y además, aparte de la previsión inicial del coste, éste se suele disparar por diferentes motivos: calibraciones de CtP, actualización de software, aumento de la burocracia...Todo eso que no estaba previsto en el momento en que se adquirió un densitómetro, creyendo que ya estaba todo resuelto con ello.
1. ISO 3664 – Iluminación ambiental y visualización de originales
2. UNE 54124 - 2002 – Pantallas para pruebas de color
3. ISO 13655 – Medición colorimétrica y computación colorimétrica
4. ISO 13656 – Aplicación de la densitometría de reflexión y la colorimetría al control de proceso o evaluación de pruebas e impresos
5. UNE-ISO 12647-2 – procesos litográficos offset
6. ISO 12647-7 – impresión de pruebas mediante impresión digital
De nada vale meterse en el "fregado" de instalar un flujo de trabajo JDF si la parte más importante, el técnico, se mantiene al margen. Evidentemente, se va a necesitar una entidad externa acreditada para certificar el proceso, pero es muy recomendable que nuestra plantilla no vaya a remolque de la avalancha de información que se va a producir.